Artículo redactado por SVN

Adamari López revela el momento más doloroso que vivió su hija por culpa de las redes sociales
La exposición en redes sociales, aunque suele ir acompañada de elogios y cariño, también puede ser una fuente de dolor, incluso para los más pequeños. Así lo reveló recientemente Adamari López en su programa digital ‘Ada y Chiqui de Show’, al compartir uno de los episodios más duros que ha vivido como madre junto a su hija Alaïa, fruto de su relación con Toni Costa.
Con apenas 10 años, Alaïa ya tiene más de un millón de seguidores en Instagram. No obstante, sus padres manejan directamente su cuenta para protegerla de comentarios negativos o situaciones inapropiadas. Aun así, un momento de inocente curiosidad fue suficiente para que la pequeña sufriera un golpe emocional inesperado.
Todo comenzó con un video familiar publicado durante el Domingo de Pascua. En el clip, se ve a Alaïa participando en una divertida búsqueda de huevitos de Pascua. Adamari explicó que Yanelis, la trabajadora del hogar, había escondido los huevos previamente y, durante el juego, se sumó a la actividad.
« Yanelis inmediatamente encontró uno, obviamente porque era el que ella misma había escondido. Entonces yo le dije: ‘Ay no, Yanelis, tú no vas a buscar los huevos’, porque la idea era que Alaïa los encontrara y que el juego fuera un reto para ella”, explicó Adamari con total naturalidad.
Pero lo que para la familia era un simple juego lleno de ternura y diversión, fue malinterpretado por muchos internautas. Algunos tacharon a Adamari de grosera o desconsiderada con la trabajadora del hogar, sin conocer el contexto real. « La gente lo agarró feísimo », lamentó la actriz. “Lo vieron como si yo fuera una persona grosera, sin entender el trasfondo de la situación.”
Lo más doloroso llegó cuando Alaïa, impulsada por la alegría que le causaba el video, quiso ver los comentarios desde el teléfono de su madre. Lo que encontró no fue precisamente cariño.
« Había comentarios horribles. Empezó a leer y rompió en llanto desconsoladamente », contó Adamari visiblemente afectada. “Me decía: ‘Ni mi mamá es así’, y leyó otras cosas que no entendió, pero que le hicieron daño igual”.
Adamari, como cualquier madre, intentó consolarla. “Yo le dije: ‘Mami, no pasa nada, no vamos a leer esto más’. Pero para ella fue un momento súperdifícil, se sintió como si nos trataran como menos, como si la estuvieran atacando a ella también.”
Este episodio dejó en evidencia el peligro que representan los juicios rápidos y la crueldad que muchas veces circula sin filtro en las plataformas digitales. Aunque la cuenta de Alaïa está bajo el control total de sus padres, basta un solo descuido para que una niña se vea expuesta a un entorno para el cual aún no está emocionalmente preparada.
Adamari ha sido siempre transparente en su faceta de madre, y no dudó en compartir esta experiencia para visibilizar una realidad cada vez más común: los efectos del odio digital en los menores.
En tiempos donde la niñez se cruza con la fama y el acceso a internet es inevitable, el llamado de Adamari es claro: “Tenemos que cuidar lo que decimos en redes. Del otro lado hay seres humanos, y muchas veces, niños”.